
Rafael:
¡Cuántas veces me enamoré del fuego que susurra quedamente en la chimenea de la casa de El Rasillo. Sí,no me mires así, que es cierto!
Muchas días y muchas noches,escuché el rumoroso parloteo del viento en los pinos, y sentí el deleite del continuo gotear del tiempo.
Cuando seas grande ,si tienes preocupaciones,sigue mi consejo: Sube a El Rasillo,enciende la chimenea,siéntate en el sillón y... ¡ enamórate del fuego !
2 comentarios:
Que preciosisima prosa y maravilloso consejo!!
Si Duca, una prosa llena de esencia; y como dijo el poeta: "algo que es tierra en nuestra sangre siente la humedad del jardín como un halago ". Soy Vicky Ochoa, mi correo es: viki _ochoa@terra.es (Este es de una amiga) bss.
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